Matías Imperiale contó las acciones que realizan con Agro Sustentable para usar insumos naturales en el campo
Frente a la resistencia de ciertos productores, el uso y la aplicación de insumos naturales empuja las acciones de la empresa argentina Agro Sustentable.
Agro Sustentable es una compañía que surgió bajo una meta clara: investigar y producir bioinsumos para el agro. Su director ejecutivo, Matías Imperiale, sostiene que la firma va más allá de eso y busca llegar a los agricultores con alternativas saludables para su establecimiento.
El crecimiento de la empresa a lo largo de estos 10 años de existencia, han permitido que pueda indagar otros caminos y buscar nuevas alternativas para los productores rurales. Imperiale, mantiene la postura de que los bioinsumos junto con la tecnología pueden conseguir mejores rendimientos, sin perjudicar los recursos naturales.
Para conseguir mejores resultados, BIOINSECT y BIOFERT son parte de la cartilla que ofrece Agro Sustentable al mercado. La tecnología se deja entrever a partir del uso de drones agrícolas que, además de contribuir a la aplicación de los productos, cuentan con IA y permiten que el productor esté conectado con la realidad de su campo.
El uso de bioinsumos en el cultivo de pepino
Así como sucede con otros cultivos, el pepino necesita de ciertos cuidados para poder crecer y brindar buenos frutos al final del proceso. Este cultivo posee flores masculinas y femeninas, lo que suele denominar como una planta monoica.
Las mejoras realizadas han permitido que algunos tengan la totalidad de flores femeninas, siendo éstas las que dan los frutos. En cada nudo y parte de la hoja del tallo principal aparecen uno o varios botones florales. Estos botones originan flores masculinas y luego aparecen las flores femeninas.
El desarrollo del pepino va a depender del equilibrio que haya entre las flores femeninas y masculinas. Para expandir el desarrollo de las plantas de pepino, una de las herramientas utilizadas son las plántulas. Estas forman parte del primer eslabón de la cadena productiva que incluye la selección de los elementos vegetales.
La plántula para trasplante debe ser vital, estar libre de pestes y plagas y contar con un buen crecimiento. Una vez que se trasplanta, tiene que ser resistente a los cambios de clima y a otras situaciones que se pueden presentar como estresantes.
La producción de plántulas, por lo general, es realizada por grandes empresas que cuentan con la infraestructura adecuada, pero también hay muchos agricultores que eligen este método para acrecentar su producción.
El uso de fertilizantes o insumos que actúan como estimulantes son algunas de las opciones que tienen los productores actuales. BIOFERT de Agro Sustentable es ejemplo de ello.
Este fertilizante no cuenta con ingredientes contaminantes y permite el desarrollo de la planta, al mismo tiempo que, la prepara para resistir situaciones de estrés. Las condiciones de preparación son importantes para conseguir los efectos deseados.
Los asesores de Agro Sustentable recomiendan que se prepare en un recipiente colocando la misma cantidad de agua que de producto. Lo que es importante es el ph del agua, que debe ser de 6,5. Si esto no ocurre, lo conveniente es recurrir a un corrector.
También se aconseja aplicar con una humedad mayor al 60% y en horas de baja exposición solar o altas temperaturas. Conservar el producto en un lugar seco y fresco, sin que le dé el sol.
Los abonos naturales caseros
Para mantener su condición orgánica, hay productores que deciden hacer las preparaciones fertilizantes de forma casera. Estos productores suelen mejorar las condiciones de sus terrenos con compost o cáscaras de arroz en lugar de recurrir a productos químicos y contaminantes.
Estas preparaciones también sirven para controlar las plagas y enfermedades que pueden afectar a las plantas y pausar su desarrollo. Algunos también optan por plantar plántulas más desarrolladas para que alienten el crecimiento de las plantas que se encuentran alrededor.
Contar con un buen espacio de crecimiento favorece la retención de humedad y la captación de agua para que no se formen lagunas, ya que hay algunos cultivos como el pepino, que no crecen en zonas de encharcamientos.
Estos mecanismos suelen tener algunas consecuencias. Por ejemplo, en el caso de la plántula al momento de sacarla para llevarla al campo, esta pierde una gran cantidad de raíces, lo que genera estrés y un mayor consumo de energía para la planta.
Más allá de estos inconvenientes, el costo de muchos de estos procedimientos es bajo y por eso también es elegido por muchos productores, especialmente en pequeños establecimientos.
La tecnología instala nuevas formas de afrontar estas prácticas, consiguiendo mayores facilidades para los agricultores y mejores resultados. La barrera sigue siendo la económica y la formación que se debe tener para usar estos nuevos dispositivos digitales.










