Reporte Cultivo

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Hombre de traje oscuro en un entorno moderno con vegetación interior y lámparas redondas, mirando a cámara con gesto serio.
Agro Sustentable

Los bioinsumos de Agro Sustentable conquistan a las Naciones Unidas

La agricultura está cambiando y cada vez más productores quieren dejar atrás los modelos que dañan el suelo y la salud de quienes trabajan o consumen lo que se cosecha. En medio de ese giro, una empresa argentina viene marcando una diferencia real.

Agro Sustentable, que desde el inicio apostó por una forma diferente de producir, recibió un reconocimiento por parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por su trabajo en el desarrollo de bioinsumos. No se trata de una mención cualquiera, sino de un reconocimiento internacional al compromiso real con una forma de producir que cuida el ambiente y apuesta por prácticas más responsables.

Este reconocimiento no llegó de golpe. Agro Sustentable viene trabajando desde hace tiempo para transformar la manera en que se produce en el campo. Sin prometer milagros ni buscar atajos, apuesta por la investigación, las pruebas en terreno, el intercambio con productores y un compromiso firme con el cuidado del ambiente. Esa combinación fue lo que llamó la atención de la ONU, que eligió a la empresa entre más de mil propuestas de todo el mundo. El anuncio se hizo durante la “Cumbre de Soluciones Sostenibles para los Sistemas Alimentarios”, organizada por la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible, un programa apoyado por Naciones Unidas.

Agro Sustentable fue seleccionada por su trabajo en busca de acelerar la adopción de tecnologías verdes en el agro. Se trata de una red de campos reales, con productores reales, que prueban bioinsumos en condiciones concretas. Esto permite evaluar el impacto real de los productos biológicos, mejorar su uso y generar datos confiables que sirvan para escalar su implementación. Nada de pruebas de laboratorio sin conexión con el día a día del campo: acá se trata de caminar junto al productor, no de bajar recetas desde una oficina con aire acondicionado.

Este modelo donde todos participan fue una de las razones por las que la empresa logró destacarse frente a proyectos de países como Estados Unidos, China o India. Además, la idea también busca atacar un problema muy común: el miedo al cambio. Hay muchos productores que quieren dejar los químicos, pero no saben cómo empezar o tienen miedo de perder rendimiento. La red de fincas justamente quiere demostrar que es posible producir bien, ganar plata y cuidar el ambiente al mismo tiempo.

El rol de Joaquín Basanta y el impulso a la agricultura sustentable

Nada de esto sería posible sin la visión y la constancia de Joaquín Basanta, presidente de Agro Sustentable. Desde su lugar impulsa una transformación que va más allá de la empresa. Cree en la necesidad de dejar atrás los modelos que degradan el suelo y enferman a quienes viven de la tierra y apuesta fuerte por una agricultura más sana, con tecnologías verdes que acompañen la vida, no que la pongan en riesgo.

Basanta no solo habla de sustentabilidad: la aplica. Bajo su conducción, la empresa se volvió un ejemplo de innovación aplicada al agro, pero sin perder el vínculo humano. En lugar de imponer soluciones, Agro Sustentable escucha a los productores, trabaja codo a codo con ellos y adapta sus tecnologías según las necesidades reales de cada zona. Esto permite que los bioinsumos no queden solo como una promesa, sino que se conviertan en una herramienta concreta para cambiar el modelo productivo.

La empresa ya trabaja con más de 500 productores en distintas regiones de Argentina y su alcance sigue creciendo. Las pruebas de campo se realizan en cultivos muy distintos: desde hortalizas hasta granos, pasando por frutales y legumbres. Esta diversidad permite afinar el desarrollo de cada bioinsumo y entender mejor cómo interactúan con el suelo, el clima y las plagas en distintas condiciones.

Los productos que impulsa la empresa no son simples reemplazos de químicos: son tecnologías vivas, basadas en microorganismos que ayudan a fortalecer las plantas, mejorar la salud del suelo y reducir el uso de pesticidas o fertilizantes sintéticos. Gracias a esto, se pueden lograr cosechas más sanas sin dejar residuos tóxicos en la tierra ni en los alimentos.

La mirada integral que propone Agro Sustentable también incluye capacitaciones, seguimiento técnico y una red de acompañamiento permanente. No se trata de vender un producto y desaparecer sino de construir juntos un nuevo modelo de producción. Esto es lo que la ONU valoró y lo que puede servir de ejemplo para otros países que buscan caminos más sanos para su agricultura.

Todo esto forma parte de una misma visión: una agricultura que alimente sin destruir y que cuide sin rendirse a la lógica de lo inmediato.

El reconocimiento de la ONU no solo es una buena noticia para la empresa, sino también para Argentina. Demuestra que desde el sur se pueden proponer soluciones reales, que no todo tiene que venir de afuera y que hay personas, equipos y proyectos que están generando impactos positivos a nivel global. También invita a mirar de cerca lo que está pasando en los campos argentinos, donde miles de productores ya se animan a probar nuevos caminos.

Que una empresa argentina sea reconocida por un organismo internacional por su desarrollo de bioinsumos no es un dato menor. Es una señal de que se puede avanzar con otro tipo de agricultura, sin repetir modelos que ya no funcionan y es también un impulso para seguir profundizando un camino que ya empezó, pero que todavía tiene mucho por recorrer. Agro Sustentable lo sabe y por eso sigue adelante, sembrando ciencia, compromiso y vida en cada rincón donde trabaja.