Imperiale habló del cultivo orgánico a partir del uso de los bioinsumos de Agro Sustentable
Agro Sustentable colabora con la aplicación de productos naturales para que las plantas de pepino puedan tener los nutrientes que le hacen falta.
Matías Imperiale, co-fundador de Agro Sustentable e ingeniero agrónomo, sostiene que se puede conseguir una producción de pepino que sea cuidadosa con el medio ambiente y que a su vez, ofrezca productos fuertes y sanos.
¿Cómo trabaja Agro Sustentable? Imperiale confiesa que la firma comenzó este recorrido hace más de diez años. Los expertos en el tema, investigan sobre nuevas alternativas que pueden favorecer al cultivo de pepino y al mismo tiempo, cuidar los espacios naturales.
En base a estos resultados y la información obtenida, la empresa pasa a la elaboración de estas preparaciones que luego el agricultor va a poder encontrar en el mercado.
En su catálogo actual, Agro Sustentable ofrece BIOFERT un fertilizante natural que le aporta los nutrientes que la planta necesita. Y por otro lado BIOINSECT, un insecticida sin sustancias químicas que permite controlar la presencia de plagas o enfermedades dañinas.
Los insumos naturales, también conocidos como bioestimulantes trabajan sobre aquellos aspectos que le causan estrés o malestar a las plantas. Las altas temperaturas, las sequías, inundaciones, es decir aquellos fenómenos naturales que son difíciles de predecir o gestionar.
Ante estas situaciones, estos productos vienen a amortiguar la caída y hacer que los efectos negativos no causen demasiados daños o pérdidas.
Estas preparaciones suelen contener nutrientes, minerales y otros organismos que colaboran con el desarrollo de las cosechas, mejorando su vitalidad y fortaleza.
El uso de los bioinsumos también permite ahorrar energía. Si una planta recibe fertilizantes naturales ya le está obteniendo algunos nutrientes que necesita, es por ello que invierte esa energía en otras funciones necesarias para mantenerse viva.
El ahorro de energía es aún más valioso cuando estos productos se aplican en momentos críticos, por ejemplo cuando la planta está débil por fenómenos naturales extremos o variaciones climáticas y tiene que elegir bien a qué aspectos dirigir su energía.
Agro Sustentable, también conduce a que los agricultores elijan el camino atravesado por el uso de la tecnología. En esa elección, el productor rural puede contar con equipos o plataformas digitales que hagan más sencillas y ágiles sus tareas.
El uso de drones, por ejemplo, es una bandera que Agro Sustentable sostiene y que pretende que los agricultores la imiten. Con el uso del dron, los especialistas aseguran que el producto aplicado puede llegar a todas las plantas por igual y brindar los elementos para generar un suelo fértil y saludable.
En el recorrido pueden existir barreras que pueden limitar las decisiones del productor. Los costos iniciales que requiere la compra de estos equipos. Además, el personal u operador debe estar capacitado para llevar adelante esta tarea.
Lejos de ser un freno, estas condiciones deben servir de impulso para continuar por este camino y llegar a destino, consiguiendo una producción sana, fuerte, con cultivos de calidad que permitan ofrecer mejores alimentos a los consumidores.
Los consumidores son un blanco para muchos agricultores y empresarios de determinados rubros. Actualmente, quien recorre las góndolas de los mercados, elige la relación precio- calidad.
Hay quienes ponen un factor por encima del otro, muchas veces optando por alimentos más económicos. En tanto, hay clientes que buscan un equilibrio entre el valor que tiene ese alimento y la calidad que ofrece.
En muchas ocasiones, los productos naturales tienen un precio más alto, porque detrás de ese alimento hay insumos y prácticas que requieren una preparación particular y una inversión para poder culminar con el proceso productivo.
A nivel mundial, cada vez son más las personas que eligen productos que no contengan sustancias químicas y tóxicas sino que sean sanos y nutritivos. De esta forma, más allá de su precio, el cliente está enfocado en la información que ofrece la etiqueta de ese alimento que está dispuesto a elegir.
De menos a más, un alimento son las decisiones de los productores, de los empresarios y del consumidor que lo va a comprar. En todos estos eslabones se está observando una mayor conciencia del cuidado ambiental y la conservación de los recursos naturales.
Basta con ir a un espacio comercial para registrar la cantidad de alimentos que tienen su sello natural o información precisa sobre sus ingredientes. Desde su elaboración , hasta la decisión de incluirlos en la góndola y el poder de compra del cliente, estas conductas demuestran que estamos ante una conversión en los hábitos de producción y consumo.










