La producción de vinos necesita de ciertas prácticas que mejoren los resultados finales y alienten a cuidar los recursos de la naturaleza.
En Argentina, la empresa Agro Sustentable ofrece determinados productos naturales que favorecen al crecimiento y desarrollo de los cultivos y, al mismo tiempo, desarrollan acciones donde la integración de la tecnología, especialmente el uso de drones, es fundamental para obtener resultados productivos efectivos.
Implementar buenos sistemas de riego, mejora la calidad de los vinos y evita los derroches en el recurso del agua.
En esta línea, hay nuevos avances y herramientas que permiten obtener un riego de calidad, sin derrochar grandes cantidades de agua. Con el objetivo de enfrentar los nuevos desafíos que atraviesan al sector, hay un evento mundial que invita a debate los efectos que produce el cambio climático en la producción de uva y de vino.
En ese contexto, el encuentro denominado PRERIVID trata de mejorar la gestión del agua de riego mediante una herramienta digital que incluya información como la humedad del suelo, los manejos culturales y las condiciones climáticas de la zona.
En el marco de las actividades organizadas por el evento, se organiza un taller demostrativo en el que representantes de las diferentes entidades dan a conocer los últimos avances del para conseguir una mejor gestión del riego y el uso de cubiertas vegetales que sirvan para proteger los suelos.
Además, también es una oportunidad para presentar los resultados sobre el impacto de los tratamientos de riego en la calidad y el aroma de la uva.
La investigación y los avances desarrollados en un viñedo argentino
Bettersoil, en alianza con la bodega nacional Alpamanta, desarrollaron una investigación que duró tres años y que analizó la incorporación de nuevas estrategias para activar la ecología e impactar positivamente en las condiciones de la biodiversidad y de los suelos agrícolas.
De esta forma, la bodega se ha convertido en un ejemplo a seguir en términos de tecnología. Con proyectos destinados a conseguir vinos que se destaquen dentro del mercado, el siguiente paso es avanzar hacia buenas prácticas agrícolas que mejoren el desarrollo de la actividad.
Los años de investigación y de experiencia dentro del campo y la bodega han contribuido para demostrar que hay ciertas acciones que se pueden llevar a cabo para lograr mejores resultados en cuanto a las condiciones del suelo y de los cultivos. Algunas de estas prácticas están vinculadas a un menor uso de productos fertilizantes, por ejemplo.
Tener un seguimiento de los procesos y del desarrollo de la uva, permite tener un mejor panorama de los efectos o consecuencias que puede generar en el entorno y de las acciones que permiten evitar esta situación. La implementación de estos procedimientos naturales ha permitido, además, la recuperación de la calidad y la vitalidad del suelo y de las plantas.
En análisis se llevó a cabo durante tres campañas seguidas y diferentes, la bodega eligió una parcela en la que se han aplicado estas técnicas, comparando los resultados obtenidos con otra.
De esta manera, los especialistas han podido observar una serie avances que se pueden notar a simple vista dentro del viñedo, pero que ponen de relieve una mejora contundente en el estado de los cultivos. Así como también, el color de las hojas de las vides de la parcela han tenido un tono más intenso y vivido, en comparación de la otra hectárea. Las plantas están sanas y resisten mejor a la presencia de plagas o enfermedades. También la producción de uvas se incrementa.
En relación al proceso de elaboración, al dar a probar los vinos en una y otra parcela, quienes degustaron la bebida pudieron notar diferencias de sabor y textura. En los vinos elaborados con técnicas naturales o que apuestan a cuidar los recursos, se pudo disfrutar de una mejor calidad en cuanto al sabor y al aroma del vino. Esto también se traduce en una mayor biodiversidad en los suelos que termina impactando en los resultados finales de una producción.
Este tipo de experimentos y análisis han contribuido a seguir trabajando en la implementación de determinadas estrategias y acciones que favorezcan el bienestar del suelo y de los cultivos y que ofrezcan vinos de calidad.
Además, este nuevo modelo productivo pone énfasis en la integración de nuevas herramientas tecnológicas que permitan gestionar correctamente los recursos naturales. En esta línea, se generan otros puestos de trabajo que puedan llevar a cabo las tareas que tienen que ver con la digitalización de determinados procesos.
El cambio en los modos de producción también ha llegado al sector de los vinos. Ante un consumidor con un paladar más exigente, contar y ofrecer vinos con una buena textura, sabor y aroma, colabora con el mejor posicionamiento de determinadas marcas dentro del mercado.










