La industria del vino al igual que otras, necesita de especialistas que alienten a tomar buenas decisiones. Algunas empresas como Agro Sustentable, hacen este camino más fácil, ofreciendo productos y equipos que pueden colaborar con las tareas productivas.
En este acompañamiento, Agro Sustentable recorre diferentes establecimientos del país y mediante sus asesores ofrece los mejores productos y la tecnología que mejor se adapta a las necesidades de los predios rurales.
En relación al trabajo integral que puede incidir en los resultados productivos. En la producción de vinos, los especialistas e ingenieros agrónomos están haciendo cada vez más visible y notoria su presencia.
El ingeniero agrónomo está capacitado para intervenir en el campo con el objetivo de mejorar los resultados de una producción, alentando el cuidado del ambiente y de los recursos naturales, así como también garantizando las buenas condiciones de trabajo para los agricultores.
En lo que respecta a una bodega, este profesional puede ocupar un papel esencial para promover que la producción de vinos sea de calidad, enfocándose en los mejores métodos de producción y en el buen manejo de la tierra para conseguir buenos rendimientos.
Si tenemos que desglosar el trabajo por etapa productiva. El ingeniero lo primero que hace es brindar asesoramiento en relación a la elección del terreno. Esto significa tener en cuenta factores como el tipo de suelo, la luz solar que recibe, la altura y el clima de la zona. Además, mediante una serie de estudios, se pueden conocer las condiciones de los terrenos y el grado de fertilidad que presenta.
Una vez que se eligieron los terrenos adecuados, los ingenieros van controlando cada una de las acciones agrícolas. Esto integra las formas de riego, la manera de aplicar productos fertilizantes, cómo controla la existencia de plagas y enfermedades, entre otros factores. Para acompañar este proceso, se integra el uso de herramientas digitales y tecnológicas, buscando un cultivo saludable con el medio ambiente. Prestar atención a estos elementos, hará que los resultados en sabor, textura y consistencia, se vean reflejados en el vino alcanzado al final.
En el período de cosecha,los profesionales están activos y alertas ante cualquier demanda. Además, es el momento en donde planifican y diagraman la vendimia. De esta forma, controlan el momento adecuado para realizar la recolección de las uvas, garantizando que estén en un grado avanzado de maduración. Esta decisión es esencial ya que de ella depende el sabor y el aroma que luego va a tener el vino.
Los ingenieros agrónomos trabajan en conjunto con otros expertos del sector, buscando que las uvas cosechadas se transformen en vinos de buena calidad. Es así que aportan su conocimiento sobre la gestión de la fermentación y ciertos procesos propios de la uva para que se mantengan los niveles de calidad y las características que distinguen a la fruta de un año a otro.
El vínculo que se genera entre los ingenieros agrónomos y la elaboración del vino es estrecho y es una relación que se retroalimenta. La experiencia de los profesionales asegura una efectividad en la producción y colabora con la calidad de cada vino. Pero al mismo tiempo, son estas producciones las que aportan mayores prácticas al especialista para nutrirse de nuevos saberes.
¿Influye la asistencia del ingeniero en el terroir?
El terroir tiene cada vez más importancia dentro de la producción de vinos y se refiere a la relación que existen entre factores como el clima, el suelo y las acciones humanas que contribuyen a que el proceso productivo sea armonioso y cuidadoso con el ambiente.
Es así que los ingenieros agrónomos cumplen un lugar central en esta relación un tanto compleja y crítica.
Los conocimientos de los especialistas pueden modificar algunas acciones y medidas para obtener uvas con mejor sabor y calidad. En esa línea, son responsables de comprender y analizar aquellos factores que inciden en las características y la efectividad de un terroir, ya que son estos elementos los que van a incidir directamente en la producción y en el producto final.
Además, alientan a que los procesos de producción cuiden el espacio ambiental y los recursos naturales. Es decir, estas prácticas no solo buscan conservar la salud a largo plazo de un viñedo sino que también, tienen la finalidad de proteger aquellos aspectos que distinguen al terroir de otros y hacen que se consiga una bebida exclusiva.










