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Agro Sustentable

Gran momento de los cultivos de olivos en Río Negro y San Juan

Dos de las principales provincias productoras de olivos de la Argentina, como lo son Río Negro y
San Juan presentan grandes escenarios. Porque el 2024 fue el gran período de ambas y cuáles
son los resultados que exhiben en sus regiones y en el mundo.

La producción de olivos en Argentina se encuentra en un momento de privilegio. En este
sentido, dos de las regiones más fructíferas brillan por sus objetivos cumplidos. Tanto Río
Negro como San Juan han logrado metas de consideración.

Respecto a toda la zona de la Patagonia, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y
Técnicas, también conocido como CONICET, presentó un proyecto que estudia el territorio.
Según el organismo, los suelos patagónicos son ideales para obtener la mejor calidad de los
olivos.

Si bien se sabía que esta planta es propicia a adecuarse a los períodos de sequía, gracias a esta
investigación se verifica que, además, tiene buena adaptación a las temperaturas heladas.
Sucede que los mismos cultivos generan mediante sus células una forma de resistencia al
congelamiento.

Al respecto, los investigadores del CONICET sostienen que es fundamental el tiempo de
adaptación durante el otoño. En esos meses la planta del olivo se prepara para resistir y, por
cierto, lo hace y muy bien.

En concreto, gracias a las propiedades de los olivos y a las condiciones climáticas de las
provincias patagónicas el sur del país ha logrado instalarse en el mapa olivar. Así, Río Negro se
consagra como la principal productora regional.

Respecto a San Juan la situación es excepcional. Con una tradición histórica en plantación y
producción de olivos, hoy se vive un momento de exportación destacado.

En este punto, vale destacar que la provincia cuenta con la denominada Ruta del Olivo. Este
circuito que combina ecoturismo con gastronomía se ha convertido en los últimos años en una
industria con gran proyección.

Mientras tanto, la presencia de plantaciones y plantas procesadoras de olivos en San Juan
continúa con su presencia tradicional como uno de los principales motores de su economía.

Cómo, cuándo, dónde y porqué ocurren los fenómenos productivos de los cultivos de olivos en
dos zonas argentinas que exhiben buenas noticias y exponen buenas proyecciones a futuro.

El fenómeno del olivo en Río Negro

En el contexto del auge del olivo en Río Negro hoy se registran aproximadamente 300
hectáreas de cultivos. La principal región es el golfo de San Matías, donde se cosechan
aceitunas para fabricar aceite premium.

A propósito, los productos rionegrinos elaborados con materias primas de alta calidad ya
comienzan a obtener el merecido reconocimiento en los mercados internacionales.

Por otra parte, se espera mayor crecimiento para los próximos años según las últimas
previsiones climáticas. Sobre esto, la amplitud térmica de la zona es un punto más que
favorable.

Respecto a las variedades, una de las más destacadas es la Arbequina, la cual sobresale por su
sabor suave y afrutado. Se trata de un exponente de tamaño pequeño pero que tiene mucho
aceite en la pulpa. Otras que han surgido con mucho éxito son la Picual y la Mission, idóneas
para aceite y para mesa.


Expertos en aceite de oliva ya afirman que las empresas que comienzan a destacarse en las
tierras rionegrinas tienen un porvenir más que prometedor. Por cierto, muchos agricultores
han migrado desde otro tipo de cultivos, incluso desde la ganadería, hacia el nuevo boom de
los olivos.

La exportación y la ruta de los olivos en San Juan

Por su parte, San Juan tiene instalada la llamada Ruta del Olivo, un circuito conocido y
tradicional en el cual se combinan dos pasiones, el turismo y la gastronomía.

Además de esta industria que crece año tras año, en 2024 la provincia vivió un boom
exportador, durante el cual Chile fue un eje central.

Según los especialistas, la industria sanjuanina olivar comenzó su gran período de crecimiento
en la década de los 90. A partir de ese momento surgieron grandes inversiones y muy pronto
comenzaron las exportaciones.

Desde aquel momento hasta hoy el ciclo de comercio exterior continuó en alza. Al panorama
exportador de los últimos ciclos se sumó el país trasandino como actor fundamental. Hoy esta
nación se convirtió en el cuarto destino del aceite de oliva de San Juan.

Mientras la tendencia mundial de consumo de olivos va en aumento, los productores
argentinos progresan y se lucen a nivel global. Quedará para el cierre del 2025 la evaluación de
cómo se posicionan estas y otras provincias.