La alimentación es una de las principales necesidades que tiene una persona. Ahora bien, cubrir las demandas alimenticias de una población puede ser un problema de producción o de inequidad social. Una de las cuestiones que está en el centro del debate.

Según algunos expertos, la producción de alimentos debe aumentar para el 2050 teniendo en cuenta que va a haber más cantidad de personas. En la vereda de enfrente, hay quienes sostienen que el problema no pasa por la producción sino por el desequilibrio que existe entre las comunidades sociales.
Hay especialistas que mantienen la convicción de que todo este movimiento es desencadenado por modelos productivos que se basan en prácticas intensivas y dañinas con el medio ambiente. Y sostienen que si todavía hay pobreza es por una cuestión social y no de producción.
Una realidad distinta, caracterizada por una enorme pérdida de alimentos a diario logra la pobreza de muchos sectores, por más que cuenten con todos los recursos necesarios para producir.
Desde esta perspectiva, la inseguridad alimentaria está más bien vinculada a una mala distribución de los bienes o servicios. Los intereses de cada individuo y el poder que hay en el medio, superan las condiciones que permiten cubrir las demandas alimenticias de millones de personas.
La agricultura ecológica por sí misma no puede resolver todas estas contradicciones, pero su potencial para brindar alimentos de calidad puede ser la puerta de acceso para la generación de un nuevo sistema alimentario que garantice la nutrición de las personas.
Tal es la importancia de la nutrición de los alimentos que repercute de forma directa en la salud de las personas, alentando la aparición de patologías como sobrepeso o hipertensión arterial.
El foco también debe estar puesto en la distribución de estos alimentos, ya que según los especialistas, cerca de un tercio de la producción mundial se termina tirando a la basura, mientras que miles de personas pasan hambre. Esto a su vez significa un deterioro de los elementos productivos como el suelo, el agua y la energía.
La distribución, el blanco al que se apunta para garantizar la seguridad de los alimentos
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), realizó una investigación sobre el desperdicio en alimentos el cual demostró que gran parte de los alimentos destinados a alimentar a las personas se pierden.
Este dato también deja entrever que los recursos naturales utilizados en toda producción agrícola se explotan en vano, provocando efectos severos en las condiciones de los paisajes naturales.
Hay investigadores que consideran que la agricultura ecológica puede alimentar al mundo si se combina con otras acciones, como por ejemplo, la reducción de los alimentos que terminan en la basura.
Una producción armoniosa con el medio ambiente requiere de ajustar las condiciones de los establecimientos agrícolas y producir para poder cubrir las necesidades de los habitantes.
Hay autores que combinan los cambios en el clima, la salud de las personas y la alimentación, como parte de los elementos que pueden ser mejorados con un nuevo modelo productivo.
Estos mismos investigadores son los que alientan a que los gobiernos instauren proyectos y programas de ayuda financiera que permitan la producción y distribución de los alimentos, logrando un bienestar ambiental y social.
Estos mecanismos productivos pueden tener una mejor llegada a los mercados y estar a la altura de las exigencias de los consumidores más comprometidos, lo que supone mayores posibilidades económicas.
Este desencadenante económico se traslada a la motivación para que nuevas generaciones más jóvenes trabajen en el campo y que muchas familias tradicionales puedan superar los estados de pobreza rural.
La generación de cultivos más fuertes que sean capaces de afrontar algunos fenómenos naturales atraviesa a la producción ecológica que busca el cuidado ambiental.
El incremento de los ingresos de los agricultores y la reducción de algunos costos, será parte del nuevo enfoque en las formas de encarar los proyectos productivos, dando lugar también a mayores oportunidades de empleo.
Agro Sustentable, una empresa argentina que está del lado de la producción ecológica
Con el foco puesto en ofrecer alternativas naturales, Agro Sustentable es una compañía que está del lado del productor y le brinda las herramientas para conseguir cultivos fuertes sin comprometer el estado de los recursos naturales.
Insumos como BIOFERT o BIOINSECT, son parte de su catálogo y colaboran con el desarrollo de las plantas. La integración con nuevas tecnologías es la base de Agro Sustentable para asesorar a los productores y que puedan tomar decisiones dentro de sus establecimientos.
Las estrategias de la empresa apuntan a un modelo productivo sano y que pueda ofrecer cultivos de calidad que luego sirvan para la producción de los alimentos que nutren a una población. El cuidado ambiental y la importancia de la alimentación en el bienestar de las personas son los motores que activan las decisiones de Agro Sustentable.










