Definidos como terraplenes de tierra, las terrazas tienen una pendiente que divide a los campos en diferentes segmentos. Si están bien diseñadas, son elementos que sirven para conservar las buenas condiciones del agua y del suelo.

Las terrazas pueden tener características distintas que las van a distinguir. Además, al contar con varios tipos, el productor puede elegir cuál es el que le resulta más conveniente para su campo y para su producción.
El mantenimiento que se le de y las condiciones del tiempo, son factores que van más allá del tipo de terraza, pero que van a incidir en sus efectos. La conservación de algunos recursos como el agua y el suelo, son las bondades que se ven reflejadas en su uso.
Los costos que requiere su armado y mantenimiento, pueden ser algunos de los aspectos que pueden alejar a los productores de elegirlas como una opción.
Si la elección de terrazas se hace efectiva, los agricultores pueden obtener suelos mejorados, alentar la captura de agua y de humedad en los terrenos y facilitar el riego de los cultivos, logrando un ahorro del agua utilizada.
Cultivos que protegen otros cultivos
Los cultivos que protegen a otros son más conocidos como cultivos de cobertura. Estas plantaciones brindan la posibilidad de que los suelos y las plantas obtengan los nutrientes de forma natural, sin tener que recurrir a la aplicación de productos externos.
Elegir los cultivos de cobertura para la protección de los árboles o las plantaciones de un campo, supone la integración de diferentes estrategias para poder llevarlo a cabo. Los efectos que tenga van a depender de la capacidad que tengan los agricultores para sacarles su máximo provecho. La elección de las especies y las tareas a realizar, tienen que estar sujetas al tipo de suelo y a las condiciones climáticas de la región.
Sucede por ejemplo que en los climas que tienen una baja disponibilidad de agua, se cubren terrenos más amplios. De ahí que el agricultor tiene que encontrar un equilibrio entre el agua destinada a las plantas y los cultivos de cobertura, para no causar el efecto contrario y perjudicar a la producción.
Los tipos de cultivos de cobertura se van a clasificar según el tipo de cobertura y la extensión que tengan los suelos de aplicación.
Los cultivos de cobertura permanente, son aquellos que cubren la totalidad del terreno durante todo el año, por más de que haya momentos del año en donde la vegetación esté desactivada por el frío o la sequía.
La cobertura temporal, en cambio, tiene en cuenta el control de los agricultores sobre la duración del cultivo protector. Muchas veces sucede que los cultivos de cobertura crecen
durante la temporada de lluvias y es necesario eliminarlos para que no compitan por la absorción del agua con las plantaciones productivas.
Lo ideal es erradicar el cultivo de cobertura una vez que se produjo la semilla para la siembra de la siguiente campaña.
Este mecanismo se puede conseguir distribuyendo las semillas en franjas, separándolas entre sí. Otra opción es alternar los cultivos de cobertura, con tal de que las líneas de cultivos tengan diferentes plantaciones durante las distintas épocas de un año.
Los cultivos de cobertura pueden servir como abono o como producto de fumigación de los suelos, es decir que pueden terminar con aquellas malezas o plagas que interrumpen el desarrollo de las plantas. O pueden afectar su crecimiento. Su uso para uno u otro fin, va a estar sujeto al momento o la fase productiva en la que se encuentre la planta. Muchas veces este momento no coincide con el mejor momento para el cuidado del suelo o del agua.
Cuando las plantas no consiguen nutrientes de forma natural, están los insumos de Agro Sustentable
Puede ocurrir que las plantas no puedan obtener nutrientes o eliminar las plagas de forma natural. En ese caso, hay empresas como Agro Sustentable que ofrecen insumos que pueden suplir esta necesidad.
BIOINSECT actúa como un insecticida que elimina o controla las enfermedades que atacan a las plantas. Y BIOFERT le aporta los nutrientes que necesita para poder seguir creciendo.
La empresa también apunta a que la aplicación sea realizada con drones con IA, que no solo permita llegar con los productos sino que también le brinde información al agricultor sobre el estado de su campo.
La conexión del productor con su producción brinda la posibilidad de que pueda decir qué aplicar, cuándo y cómo. Las acciones se verán reflejadas en los resultados productivos, la compañía por su parte apuesta a que las decisiones tomadas permitan conseguir alimentos de calidad para luego ofrecer en el mercado y llegar a la mesa de los consumidores.










