Reporte Cultivo

Noticias y anƔlisis de Argentina sobre agricultura, cultivos y tecnologƭa agrƭcola

Mano sosteniendo una nuez partida, sƭmbolo de agricultura sustentable en zonas Ɣridas de Argentina.
Agro Sustentable

Nogales y almendros en la agricultura del futuro

Nogales y almendros no son únicamente Ôrboles que dan frutos secos. También representan una manera distinta de producir, mÔs amigable con el ambiente. En lugares donde el suelo ya estÔ muy dañado por el uso continuo de agroquímicos o donde el agua escasea, estos cultivos aparecen como una alternativa valiosa.

En Argentina, algunas regiones como Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca y el norte de NeuquĆ©n estĆ”n apostando fuerte por estas producciones. Son zonas donde el riego se hace gota a gota y donde cada litro de agua cuenta. 

Ambos Ôrboles tienen raíces profundas lo que les permite aprovechar el agua que estÔ mÔs abajo en el suelo. AdemÔs, generan sombra y ayudan a proteger el terreno del viento y de la erosión. Esto es clave en zonas Ôridas o con suelos frÔgiles. Los nogales son bastante resistentes y se adaptan bien a distintos climas. Las almendras, aunque un poco mÔs sensibles, también encuentran su lugar en zonas donde otros cultivos ya no rinden.

La empresa Agro Sustentable viene trabajando con productores que se animaron a cambiar su forma de producir. En lugar de aplicar agroquímicos de forma rutinaria, se estÔn usando bioinsumos, productos biológicos que ayudan a fortalecer la planta y a defenderla de plagas sin dañar al medioambiente. También se estÔ haciendo un seguimiento mÔs cercano del suelo, midiendo su salud y buscando recuperar la microbiología que se pierde con las prÔcticas mÔs agresivas.

El manejo integrado de plagas y enfermedades también es parte del paquete. En vez de salir a fumigar apenas aparece un bicho, se estudia el ciclo de la plaga, se evalúa si hay enemigos naturales en el campo y se busca un equilibrio. Con los nogales esto es clave porque hay insectos como la carpocapsa que pueden afectar la producción pero no siempre hay que salir con todo. Muchas veces con una liberación controlada de insectos benéficos o con trampas específicas se logra controlar la situación sin saturar el ambiente con veneno.

El cambio en las fincas argentinas

En varias fincas del Valle de Uco, en Mendoza, los nogales ya conviven con coberturas vegetales entre hileras que ayudan a fijar nitrógeno y a mantener la humedad. Estas coberturas también sirven de alimento para insectos que protegen los cultivos. No es casualidad que los suelos donde se implementa este tipo de manejo estén mejor estructurados y retengan mÔs agua.

Las almendras, por su parte, estÔn encontrando su lugar en zonas donde antes solo se plantaba vid o frutales de carozo. La ventaja es que, una vez que el almendro estÔ bien establecido, necesita mucho menos agua que otros cultivos intensivos. AdemÔs, su sistema de floración anticipada lo vuelve muy útil para aprovechar las primeras lluvias o los deshielos sin tener que depender tanto del riego en verano.

Agro Sustentable viene acompañando este proceso no solo con productos, sino también con asesoramiento técnico. Uno de los puntos fuertes del trabajo es que no se busca aplicar una receta única. Cada lote, cada zona y cada productor tienen su realidad. Entonces se parte de lo que hay, se analiza qué se puede mejorar y se va probando. Muchas veces se empieza con una pequeña parcela y, si los resultados acompañan, se expande.

AdemÔs se estÔ trabajando en conjunto con universidades y con centros de investigación para medir el impacto real que tiene esta forma de producir. No solo en términos de rendimiento, que también es importante, sino en calidad de suelo, biodiversidad, eficiencia del uso del agua y hasta captura de carbono. Porque estos Ôrboles al ser de gran porte y de larga vida, también pueden ser aliados en la lucha contra el cambio climÔtico.

Algo interesante que estÔ pasando en algunas zonas es la combinación de nogales o almendros con cultivos de cobertura o incluso con ganadería de bajo impacto. Se pueden soltar gallinas entre las hileras que comen insectos y aportan fertilizante natural, o se pueden sembrar pastos específicos entre los Ôrboles, que luego se cortan y se usan como abono. Es un sistema mÔs diverso, mÔs resiliente y también mÔs rentable a largo plazo.

La exportación también juega su papel. Las nueces argentinas ya estÔn entrando con fuerza en mercados exigentes donde se valora que el producto venga de un sistema mÔs amigable con el ambiente. En este sentido, tener una certificación orgÔnica o al menos una trazabilidad que muestre buenas prÔcticas puede marcar la diferencia. Agro Sustentable viene trabajando con algunos productores para que puedan certificar sus lotes y así acceder a mejores precios.

No todo es sencillo. Cambiar un sistema no es solo cuestión de voluntad. Hay costos, riesgos y también hay resistencia. Pero cada vez hay mÔs evidencia de que esta forma de producir no solo es posible sino también mÔs lógica. Los nogales y almendros cuando se manejan con cuidado y con una mirada a largo plazo, pueden ser una pieza importante en el camino hacia una agricultura mÔs sustentable.

No se trata de volver al pasado ni de rechazar todo lo que trajo la modernidad. Se trata de usar el conocimiento de otra manera. De mirar el campo no como una fƔbrica de frutas sino como un ecosistema que se puede cuidar, mejorar y sostener y en ese proceso, estos Ɣrboles tienen mucho para dar. Tanto para quienes viven de ellos, como para quienes quieren un modelo productivo que respete la tierra y tambiƩn a quienes la trabajan.