Reporte Cultivo

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Plantines de pepino creciendo en un terreno oscuro y húmedo bajo condiciones controladas.
Agro Sustentable

La poda y el riego en el cultivo de pepino

El cultivo de pepino es muy sensible a la falta de agua y también exige determinadas tareas de mantenimiento. Para el control de plagas y enfermedades, Agro Sustentable ofrece un insecticida natural que puede colaborar con la tarea. 

El pepino necesita de una cierta cantidad de agua y humedad. El riego brinda la posibilidad de conseguir buenos resultados. Durante las épocas de bajas temperaturas,  los sistemas de riego localizado son mucho más efectivos, ya que se puede aprovechar la presencia de abonos como también, el recurso hídrico. 

Las prácticas de riego suponen tener algunos recaudos, por ejemplo, no mojar la base de la planta para prevenir el ataque de algunas plagas. Este cultivo, tan exigente en agua, es uno de los que mejor refleja el ahorro que representa el arenado y de agua, ya que el riego está enfocado en aquellas zonas y plantas necesitadas. 

Las raíces del pepino son muy sensibles al encharcamiento, es decir al exceso de humedad en el suelo. Esto puede provocar asfixia y ataque de hongos. El pepino es una especie que también se ve afectada por la salinidad, lo cual se ve reflejado en el curvado de los frutos y el quemado de los bordes de las hojas. 

Así como también, los riegos con aguas de mala calidad provocan que los rendimientos decaigan, especialmente cuando hay condiciones de baja luminosidad y temperatura. En general, la combinación de factores como salinidad en suelo, agua de mala calidad y exceso de abonos, provoca severos daños en la planta de pepino. 

La poda en la planta de pepino

Agricultores y especialistas han probado diferentes técnicas para podar la planta de pepino. Uno de los mecanismos más efectivos es la poda de los tallos laterales de la planta hasta una altura de 60 a 70 centímetros. A partir de esta altura, es recomendable eliminar los tallos hasta una altura de unos 2 metros aproximadamente. También, se deben eliminar los brotes deformes que no tengan valor comercial y que son más susceptibles al ataque de enfermedades. 

Se deben quitar las hojas viejas de las partes bajas de la planta, esto facilitará la aireación que es tan necesaria para el crecimiento del cultivo. La poda del pepino corto es diferente a otras variedades, más que nada porque se trata de no quitar los frutos del tallo en el inicio del mismo. El pepino corto no tiene la facilidad de curvado y por eso permite un mayor número de frutos por planta, compensando su menor peso para obtener una buena producción. 

El uso de BIOFERT de Agro Sustentable para fertilizar la planta de pepino

Como parte de una solución natural, la empresa Agro Sustentable ofrece un fertilizante 100% orgánico que ayuda a que la planta tenga los nutrientes necesarios para crecer. 

BIOFERT GTG X es el producto que brinda la empresa como parte de una alternativa saludable. El uso y la frecuencia de aplicación puede variar, de acuerdo a las necesidades de la planta y a la fase de crecimiento en la que se encuentre. 

Este producto también ayuda a mantener las buenas condiciones de los terrenos, dando lugar a conseguir superficies fértiles que brinden el espacio adecuado para que las plantas de pepino se puedan desarrollar. 

Apostar a una fertilización a lo largo del ciclo de la planta dará lugar a una correcta nutrición, evitando excesivos aportes que pueden generar efectos adversos. Agro Sustentable alienta al uso de drones con IA que además de ofrecer una aplicación uniforme, también permiten que el agricultor conozca el estado real de sus cultivos y pueda dirigir sus aplicaciones. 

El control de plagas y enfermedades 

Para tener un mayor control de las amenazas que pueden afectar a la planta de pepino, Agro Sustentable trae la solución con el insecticida ecológico denominado BIOINSECT. Esta preparación ayuda a controlar los daños que pueden generar determinados insectos o ácaros. 

Es una solución de rápida degradación y la cantidad de producto a utilizar va a estar sujeta a las condiciones en la que se encuentre la planta. Si el cultivo tiene mucha presencia de plagas, se debe aplicar más producto con una frecuencia que se tiene que repetir cada tres días. En cambio si la situación no es tan alarmante, la aplicación es cada 20/25 días. 

Los productos utilizados siempre son consecuencia de los problemas presentes o previsibles en cada momento, comenzando por la limpieza del suelo con los productos indicados. 

Hay algunas afecciones como Phytium que ataca a la zona de cuello de la planta en los primeros estadios de desarrollo, provocando un estrangulamiento del tallo. Hay tratamientos que cuentan con la aplicación de BIOINSECT en el momento de siembra o a partir de la aparición de las dos primeras hojas que sirven para proteger al cultivo. 

El mildiu es otra de las enfermedades en el pepino. Las manchas amarillas en las hojas son su principal manifestación mientras que después se oscurecen y secan. Los tratamientos contra esta enfermedad fueron siempre preventivos. El oidium, en tanto, se puede ver reflejado en manchas blancas en hojas y tallos. Este hongo se desarrolla más que nada en los ambientes secos y necesita de una mejor hidratación de la planta.  

Todos estos aspectos alientan a conseguir un mejor crecimiento en las plantas de pepino y a poder ofrecer mejores frutos en el mercado, llegando a la mesa de los consumidores con productos de calidad.