Mediante el uso y la aplicación de bioinsumos, Agro Sustentable apuesta al crecimiento y desarrollo de las plantas sin perjudicar los recursos naturales.
La empresa argentina Agro Sustentable trabaja en la investigación y producción de insumos orgánicos que colaboran con el crecimiento y el rendimiento de los cultivos.
Joaquín Basanta, presidente de la compañía, reconoce que el proyecto es acercarse a los agricultores para que transformen sus mecanismos productivos y elijan opciones más saludables para sus campos.
La elaboración de bioinsumos como BIOFERT o BIOINSECT son los que, según Basanta, ayudan a conseguir los rendimientos deseados y no dañar el entorno natural y sobreexigir el uso de los recursos.
En el caso de BIOFERT GTG X, el fertilizante natural de Agro Sustentable, sirve para aportar los nutrientes que las plantas o los suelos sembrados necesitan. En aquellas ocasiones donde el cultivo no consigue de forma natural estos elementos, este insumo ayuda a cubrir esas demandas nutricionales.
El producto se puede aplicar en las distintas etapas productivas, es decir desde la siembra hasta la cosecha. Funciona como un estimulante ecológico y ayuda a prevenir las situaciones de estrés que pueden perjudicar a la planta.
Para preparar el fertilizante se debe colocar la misma cantidad del producto que de agua en un recipiente. Antes de realizar la mezcla, los asesores de Agro Sustentable recomiendan que se controle el ph del agua para que sea superior a 6,5. Si el resultado es menor a este valor, se recomienda usar un corrector para no perjudicar la composición y los efectos del insumo.
Este tipo de fertilizantes se puede aplicar en cualquier tipo de cultivo. Según las experiencias, los rendimientos alcanzados han sido mayores que con el uso de productos contaminantes y tradicionales.
Cultivo de pepino: cómo mejorar el rendimiento y la calidad productiva
El cultivo de pepino suele afrontar algunas situaciones de estrés vinculadas a los suelos salinos. Especialistas trabajan para encontrar alternativas que mejoren los rendimientos frente a estas condiciones.
Una de las estrategias que ha dado buenos resultados es el empleo de la técnica del injerto. El injerto en plantas de pepino regadas con agua salina tiene un menor efecto negativo. De todos modos, este efecto va a depender del injerto y la variedad de pepino que se trate.
Otra técnica es el priming natural, un tratamiento que se realiza previo a que las semillas germinen y que tiene un mecanismo de hidratación controlado que, vinculado a otros elementos y seguimientos, ayudan al desarrollo de la planta.
Este priming no solo sirve para mejorar el porcentaje de germinación de las semillas y crecimiento inicial de las plantas, sino que también permite generar una mayor tolerancia y resistencia para que los cultivos puedan afrontar distintas situaciones estresantes.
La producción de pepino en Colombia
Algunos agricultores han encontrado efectividad en los rendimientos al implementar nuevos espacios productivos, como por ejemplo, el invernadero. Colombia, tiene una alta producción de tomates y pepinos bajo este sistema.
Productos como el pepino, el pimentón, la berenjena y varios tipos de lechugas cuentan determinados manejos que se adaptan a estas condiciones cubiertas. Los agricultores colombianos se muestran un tanto resistentes a probar con otros cultivos y ampliar la variedad productiva.
El cultivo de pepino bajo invernadero ha sido estudiado por diferentes expertos en el tema. Los especialistas coinciden en la idea de que dentro de este espacio se dan las condiciones de humedad y temperatura acordes para la producción.
Es necesario contar con un cierto control y algunos recaudos, pero lo cierto es que bajo la estructura del invernadero, las plantas se encuentran a salvo de ser perjudicadas por fuertes vientos o tormentas.
A partir de las ventajas ofrecidas por los ambientes protegidos, es posible cultivar diferentes variedades y conseguir rendimientos inimaginables. Cultivos como el pepino sin semilla, más conocido como el tipo europeo, se pueden transformar en buenas alternativas desde el punto de vista económico.
Así como también los productores encuentran una forma de reducir los riesgos vinculadas a la variación de los precios que se puede generar en la producción por factores estacionales.
Las demandas y los niveles de exigencias de muchos mercados, están generando cada vez más presión para que se ofrezcan cultivos variados y de calidad. Al mismo tiempo que, son los propios consumidores los que se encuentran atentos a la calidad y los procesos de producción que forman parte de aquello que van a comprar.
Los sistemas de producción de invernaderos deben ser aprovechados por los agricultores como otra alternativa dentro de la producción agrícola, lo cual puede servir para que los establecimientos se conviertan en nuevos espacios y puedan ofrecer cultivos de calidad a los clientes que habitan los mercados. La inversión económica no debería ser una barrera, el Estado y los entes involucrados pueden ser un salvavidas financiero para concretar el proyecto.










