El problema del faltante de alimentos se extiende cada vez más alrededor del mundo y representa una seria amenaza para la población. La agricultura intensiva podría representar una solución para enfrentar esta problemática.
La agricultura intensiva tiene un solo objetivo: maximizar el rendimiento por unidad de superficie cultivada. Este sistema se diferencia de las prácticas agrícolas tradicionales por su enfoque en la eficiencia y la producción a gran escala. Mayor cantidad de alimento en un espacio reducido para satisfacer una alta demanda de alimentos en zonas muy pobladas, es la piedra angular de este modelo que utiliza técnicas y tecnologías para lograr un control preciso sobre el cultivo.
En Argentina, los suelos más fértiles se encuentran dentro de la región pampeana, considerada la “granja del mundo” porque permite una gran producción agrícola. Otras regiones con suelos aptos para el cultivo son el Litoral, el Noroeste y el Noreste, pero deben cumplirse una serie de condiciones para que sean posibles las plantaciones. Otros suelos como los de la región de Cuyo son 100% aptos para un tipo de cultivo como el vitivinícola.
Este sistema permite mayores rendimientos por unidad de superficie, optimizando el espacio y generando mayor eficiencia en el uso de recursos obteniendo productos de alta calidad, en especial en aquellos cultivos bajo cubierta, es decir, en invernaderos o túneles de polietileno.
Si bien es cierto que este tipo de cultivos requieren mayor cantidad de insumos y mano de obra para maximizar la producción, su objetivo principal es obtener más cantidad de productos agrícolas por unidad de superficie.
Para lograr esto es necesario contar con productos específicamente diseñados para este tipo de cultivos y que sean orgánicos, sustentables y amigables con el medio ambiente. La empresa Agro Sustentable, radicada en Misiones, se especializa en el desarrollo de productos para este tipo de siembra y son 100% orgánicos destinados a mejorar la calidad y el rendimiento agronómico de los cultivos.
BIOFERT GTG X, BIOFERT y BIOINSECT, son productos desarrollados con materias primas naturales por la empresa y están aprobados para su uso en la Producción Orgánica.
Los beneficios de su utilización están a la vista:
- Mejoramiento de la estructura y fertilidad del suelo.
- Plantas más fuertes y resistentes a enfermedades y plagas.
- Reducción de la dependencia de fertilizantes y pesticidas químicos.
- Menor impacto ambiental de la agricultura.
Agro Sustentable ya es la elección de muchos productores que buscan prácticas más sostenibles y se inclinan hacia una agricultura innovadora y responsable. Su compromiso con la calidad y la eficacia de sus productos, junto con su enfoque en la protección del medio ambiente, la convierten en una empresa líder en el sector de la agricultura orgánica.
Una posible solución ante la demanda alimentaria: desafíos y consideraciones
La falta de alimentos en el mundo es una de las principales razones por las que este tipo de cultivos crecen de manera exponencial. La agricultura intensiva incrementa la productividad agrícola y permite asegurar una fuente estable de alimentos. Es capaz de producir la misma cantidad de alimentos que la agricultura tradicional pero en un espacio menor.
Si bien los cultivos intensivos son una verdadera salida para la creciente demanda alimentaria alrededor del mundo, es un trabajo que debe hacerse con responsabilidad para minimizar su impacto ambiental y asegurar la seguridad alimentaria a largo plazo. Para esto es importante que el uso del agua, de los fertilizantes y de la tecnología, colabore con la eficiencia y sostenibilidad.
Para este tipo de agricultura se producen cantidades inmensas en reducidos espacios de un mismo producto. Se encuentran en áreas alejadas de las grandes metrópolis y requieren un gran uso de energía solar y de combustibles como el petróleo y otros derivados.
Tomates, pepinos, pimientos, berenjenas, lechugas, espinacas, y otras verduras de hoja son aptos para este tipo de cultivos. En su mayor parte se encuentran en invernaderos o en campo abierto con sistemas de riego y fertilización avanzada.
Los árboles frutales como los olivos, almendros, manzanos y perales también pueden cultivarse con plantaciones de alta densidad y manejo eficiente de la poda y riego.
También el trigo, arroz, maíz y otros cereales al igual que porotos, garbanzos, lentejas y otras leguminosas.
Es fundamental, como en cada actividad, adoptar prácticas sostenibles que protejan el medio ambiente a corto y largo plazo.
Respecto a la salud del suelo donde se cultiva, es recomendable alternar entre diferentes cultivos dentro del mismo terreno para proteger la biodiversidad agrícola.
Los cultivos intensivos representan una solución para satisfacer la creciente demanda alimentaria mundial, pero su implementación debe realizarse siempre dentro de estándares sostenibles para garantizar no solo la seguridad alimentaria sino también cuidar los recursos naturales y la salud humana.










