La papa está en la mesa de millones de personas todos los días y se cultiva en distintos rincones del mundo. Aunque mucha gente piensa que solo crece en climas fríos o en zonas de montaña lo cierto es que se adapta a diferentes condiciones. Si bien la producción convencional de papa sigue siendo muy común hay un movimiento que viene creciendo con fuerza: el de los cultivos orgánicos.

El cultivo orgánico busca producir alimentos sin usar químicos sintéticos como fertilizantes artificiales o pesticidas agresivos. Esto no solo cuida el suelo y el ambiente sino que también permite obtener alimentos más sanos. En el caso de la papa el proceso es bastante desafiante porque es un cultivo muy sensible a enfermedades, sobre todo las que afectan a las raíces y a los tubérculos. Por eso el trabajo del productor orgánico de papa es muy meticuloso y cuidadoso desde el primer día.
En Argentina, los cultivos de papa se desarrollan en zonas como el sudeste de la provincia de Buenos Aires, el noroeste del país, Mendoza y Córdoba. Gran parte de la producción se destina al consumo directo aunque también se utiliza una porción importante para la industria, donde se transforma en productos como papas fritas, snacks o puré deshidratado.
El camino hacia la producción orgánica en Argentina no fue sencillo. La papa, al igual que en otros países, es un cultivo exigente. Las enfermedades como el tizón tardío o las plagas del suelo pueden arruinar una cosecha entera. Por eso muchos productores todavía dependen de productos químicos para proteger el cultivo. Pero eso no significa que no haya avances. En los últimos años se empezó a hablar mucho más de manejo integrado, de rotaciones, de coberturas y, sobre todo, de bioinsumos.
Una de las empresas que está trabajando fuerte en este cambio es Agro Sustentable que desde hace años viene desarrollando y promoviendo soluciones biológicas para el agro con el objetivo de mejorar la productividad de manera responsable. Entre sus productos más destacados se encuentra BIOFERT GTG X, un bioinsumo pensado para potenciar cultivos como el de la papa.
Agro Sustentable y una mirada al futuro del cultivo de papa en Córdoba
Agro Sustentable llevó adelante una prueba en Piquillín, Córdoba, para evaluar cómo reacciona el cultivo de papa con el uso de BIOFERT GTG X. La experiencia dejó muy buenos indicios. La primera aplicación del bioinsumo se hizo al final de la estolonización, justo cuando la planta empieza a formar los primeros tubérculos. El objetivo en esa etapa era estimular esa formación y favorecer la cantidad de papas. La segunda aplicación se realizó en plena tuberización, momento clave en el que los tubérculos crecen y se llenan. Ahí la intención fue mejorar el tamaño y lograr una mejor calidad en el producto final.
Lo más importante de esta demostración es que se hizo sin cambiar el manejo convencional del productor. Es decir, BIOFERT GTG X se sumó al trabajo que ya se venía haciendo en el lote. Esto permite ver claramente qué aporta el bioinsumo y aunque todavía no se difundieron los resultados finales, ya se anticipa que los rendimientos fueron buenos y que la calidad del cultivo mejoró.
En Argentina cada vez hay más interés por la producción orgánica de papa aunque todavía se trata de un sector pequeño. Ya hay productores que consiguieron certificar sus cultivos como orgánicos especialmente en zonas donde las condiciones sanitarias permiten trabajar sin tantos tratamientos químicos. Algunos eligen variedades más resistentes para evitar problemas con enfermedades. Otros hacen rotaciones prolongadas y usan compost o abonos orgánicos para cuidar el suelo. También son muchos los que incorporan bioinsumos como los de Agro Sustentable que permiten mejorar el rendimiento sin alterar el equilibrio del ambiente.
La papa orgánica en el país todavía tiene un mercado reducido pero ya empieza a moverse. Hay consumidores que la buscan en ferias, negocios naturales o locales que venden productos especiales. Además algunos exportadores están mirando hacia afuera, sobre todo a países donde este tipo de producción tiene mejor precio.
No se trata simplemente de dejar los químicos de lado sino de cambiar la forma de trabajar el cultivo: cuidar el suelo, respetar los tiempos naturales de la planta y usar insumos biológicos que mejoren la producción sin perjudicar el ambiente.
Empresas como Agro Sustentable cumplen un rol importante en este cambio. No solo por sus productos sino también porque se involucran con el productor, lo asesoran, hacen ensayos y lo acompañan en la toma de decisiones. Cuando los resultados aparecen, se genera confianza. Porque al final del día todos quieren lo mismo: un cultivo sano, productivo y rentable.
La papa orgánica, aunque aún no es la opción mayoritaria, tiene un lugar cada vez más firme en el agro. No se trata solo de una moda. Es parte de una forma de producir que está más en sintonía con la naturaleza, con la salud de quienes consumen y con la responsabilidad que el campo tiene hacia las generaciones que vienen.










