Al igual que lo que sucede en otros cultivos, la producción orgánica de vinos demostró resultados favorables.
La elaboración de vinos orgánicos es una de las tendencias en la industria de bebidas, más que nada en regiones con alto consumo como Argentina, Francia e Italia.
Algunos fenómenos como la pandemia del Covid-19, dejó resultados positivos en el consumo de vinos orgánicos, ya que los consumidores tomaron mayor conciencia sobre un estilo de vida saludable que incluya actividad física, dieta nutritiva y el cuidado personal.
Así como también, la demanda de alimentos y bebidas naturales que permiten fortalecer la inmunidad de las personas. Los especialistas sostienen que los productos químicos o industrializados, tienen efectos negativos y severos en la salud.
Muchos consumidores recurrieron a alimentos y bebidas orgánicos ya que demuestran ventajas frente a los productos tradicionales. Muchos gobiernos ofrecen estímulos económicos para el sector agrícola y alientan a los agricultores a cultivar uvas orgánicas, fomentando el mercado del vino orgánico.
Algunos datos revelan que las hectáreas cultivadas con uvas orgánicas aumentaron de 80 mil a 400 mil hectáreas a lo largo de casi 10 años. El consumo mundial de vino orgánico aumentó casi un 50% en casi 5 años. Dentro de los países con mayor consumo de vino orgánico, Alemania y Francia se llevaron los primeros lugares.
El término vino orgánico no quiere decir que haya sido elaborado con uvas orgánicas. Para comprar y vender un vino orgánico hace falta contar con una certificación que respalde los procesos que incluyen la elaboración de la bebida.
La calidad del vino se ve influenciada por las levaduras, que además de transformar el azúcar en alcohol durante la fermentación, son responsables de otorgar características propias del vino, tales como, cuerpo, color, aroma, entre otros.
Especialistas se han encargado de estudiar que la variedad y la proporción de distintas levaduras depende de muchos factores como pueden ser, la ubicación geográfica del viñedo, las condiciones climáticas, variedad de uva, tecnología de vinificación.
Las investigaciones han demostrado que la poca diversidad de levaduras y organismos presentes en los viñedos orgánicos es consecuencia de los tratamientos dañinos que se llevan a cabo.
Por otra parte, las especies nativas de cada lugar también pueden tener un rol fundamental al momento de acumular consecuencias indeseables que repercuten en la función de los recursos naturales. Las técnicas que se llevan a cabo para elaborar el vino, influyen en la aparición de efectos negativos en algunos productos, especialmente en los vinos orgánicos.
El crecimiento desmedido de la producción de vino, puede suponer una alteración de la bebida en sí y generar algunos problemas con su aroma y sabor. Los expertos apuntan a generar mayores controles para evaluar la calidad enológica y la diversidad de vinos orgánicos que son elaborados por fermentación espontánea.
Producción orgánica traducida en acciones sostenibles
Para que una producción sea orgánica, como dijimos más arriba, debe contener el respaldo de una certificación rigurosa que controle los procesos de elaboración. Desde esa perspectiva, uno de los controles está enfocado en las prácticas agrícolas que se desarrollan dentro de cada establecimiento.
Mantener una relación saludable con el suelo y los cultivos, permite que las plantas crezcan en un espacio limpio y puedan brindar frutos de calidad que luego sean traducidos en mejores alimentos.
Cuidar la fertilidad de los terrenos a través de la rotación de los cultivos, mantener un riego adecuado, son algunas de las acciones que se pueden realizar para conseguir mejores resultados, sin afectar los recursos de la naturaleza.
Agro Sustentable acompaña las decisiones de los productores agrícolas
Detrás de las decisiones tomadas por agricultores conscientes con el cuidado ambiental, hay empresas como Agro Sustentable que colaboran en dichas instancias. Mediante la capacitación y formación, la empresa asesora a los productores para que puedan estar al tanto de la realidad de sus campos y cultivos.
Además del asesoramiento, Agro Sustentable propone alternativas que resultan sostenibles, como por ejemplo, el uso de bioinsumos y de tecnologías. BIOFERT es uno de los productos que contribuye a aportar los nutrientes que la planta necesita para crecer.
Respecto a la tecnología, Agro Sustentable cuenta con su propia área de trabajo denominada AgroTech, orientada a brindar soluciones digitales que permitan obtener mejores cultivos.
Drones con IA es una de las tecnologías que ofrece Agro Sustentable para conseguir una aplicación equilibrada de los insumos en el campo y acceder a aquellos terrenos que se encuentran en mal estado.
Los referentes de la compañía están seguros de que la agricultura futura estará integrada por el uso de insumos naturales y de herramientas tecnológicas que contribuyan al trabajo rural y brinden la posibilidad de obtener mayores y mejores rendimientos.










