Reporte Cultivo

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Plántulas jóvenes sembradas en hileras bajo una estructura de sombra en un cultivo protegido de pepinos.
Agro Sustentable

Cómo sembrar pepino: los cuidados para conseguir frutos de buen tamaño y sabor

Los resultados en el cultivo de pepino pueden estar sujetos a factores como el clima y la variedad de la planta, pero hay cuidados que no se pueden obviar. 

El pepino se puede sembrar en distintas épocas y se puede elegir cultivarlo directamente sobre la tierra o a través del sistema de trasplante, atendiendo las necesidades y las demandas de los consumidores también.  

La temporada elegida para sembrar es importante y el mecanismo utilizado también, ya que se pueden prevenir pérdidas o daños de acuerdo al clima de la región y las condiciones de los terrenos. 

El pepino es un cultivo que no soporta las temperaturas demasiado bajas o las heladas extremas. Por ello, la elección de siembra debe ser en los meses de primavera o hacia finales del verano cuando no hace tanto calor. 

Las siembras durante la época lluviosa, por ejemplo, presentan menos problemas de virus, pero pueden aumentar las enfermedades causadas por hongos. Las temporadas de mucha lluvia o al contrario, de mucha sequía pueden perjudicar el crecimiento de la planta, dando lugar a pérdidas o frutos en mal estado. 

La calidad de la semilla, las condiciones del terreno y las propias tareas que realice el agricultor durante la etapa productiva, van a lograr el éxito o no de una producción de pepino. 

Al momento de la siembra, el suelo debe contar con la suficiente humedad y estar firme para que la semilla quede en contacto con la tierra húmeda. La plantación de la semilla se puede hacer de forma mecánica o manual. 

La cantidad de semillas utilizadas va a depender del tamaño del campo. Éstas deben ser colocadas a una profundidad no superior a un centímetro. La línea de siembra va a depender del sistema de riego que se elija. 

Si se elige un sistema por goteo, la siembra debe estar cerca de la línea de riego para que el bulbo de mojado cubra  las necesidades de todas las plantas. En tanto, si el sistema es por surco, la ubicación de la siembra va a estar sujeta a la capacidad que tiene el suelo de retener el agua. 

Los expertos recomiendan que inmediatamente después de sembrar, se aplique un insecticida para tener un mejor control de las plagas que pueden perjudicar a la planta y entorpecer su crecimiento. 

El control de plagas a través de BIOINSECT de Agro Sustentable

Para conseguir cultivos y suelos sanos, Agro Sustentable ofrece un insecticida natural que permite controlar las plagas o los ácaros que afectan a las plantas y reducir las situaciones de estrés. 

BIOINSECT se aplica sobre la tierra o a través del mecanismo de riego elegido, siempre consiguiendo que el producto llegue a toda la planta. La cantidad de aplicación va a depender de la situación. 

Si la planta tiene muchos insectos, la aplicación es semanal. Si tiene poca cantidad, el uso es de 20 a 25 días. Lo importante es repetir la acción cada tres días, durante el ciclo biológico de la plaga. 

El insecticida de Agro Sustentable no contiene ingredientes químicos, es decir que además de controlar las plagas de la planta, no genera daños en el entorno natural. 

Las condiciones para sembrar pepino

Como dijimos anteriormente, el desarrollo que pueda tener la planta de pepino va a estar condicionada a otros elementos como las condiciones del terreno, la disponibilidad de los recursos naturales y las prácticas implementadas en la zona.

Los distanciamientos entre las hileras de siembra, son parte de las prácticas relacionadas con la producción que se debe contemplar. Esta distancia puede variar entre 80 cm a 1,50 cm por lo que el distanciamiento entre plantas varía de 0,5 cm a 50 cm. 

Por lo general, los agricultores optan por sembrar de a dos semillas. La cantidad de plantas que surjan va a depender de los distanciamientos utilizados. El pepino es un cultivo que se arrastra por el suelo, muchos productores optan por montar el cultivo en determinadas estructuras para que la planta no esté en permanente contacto con la superficie. 

El productor cuenta con la posibilidad de sostener la producción de forma vertical y prevenir los daños. Es una instalación que requiere de una determinada inversión y por eso muchas veces hay resistencia. 

La siembra sobre el suelo se recomienda solamente durante la época seca y se hace necesario utilizar un suelo extremadamente firme y llano, sobre el cual poner la línea de siembra, así es posible contar con las condiciones necesarias para que la superficie pueda distribuir el agua de riego y conservar la humedad necesaria. 

Estos cuidados darán sus frutos, traducidos en pepinos de calidad, con un buen aspecto y sabor que pueda ser comercializado en los mercados.